Sabe guardar

Meche sabe guardar, ella es un cofre, un delicado jarrón, un precioso plato de barro, un tendedero en la azotea, una bolsa de pan de La Flor.

Lo que guarda después lo da, seguro lo da, porque ese es su ciclo.

Sabe escuchar porque sabe guardar.

Los pájaros los saben, las mariposas, las lombrices, el tallo de las plantas, las hojas y las flores, todas van a su balcón a contarle historias.

Meche es meteoróloga de historías.

Conoce el momento justo de darte aquella foto, aquel recorte, ese pedacito, que al verlo te llueve la vida entera.

Meche sabe guardar, por eso pidió una caja de madera de su tamaño,

solo la madera sabe guardar tan bien como ella…

Las tazas sobre el mantel

Me bañaba un poco antes del medio día

había que subirme al tren rumbo a Urdaneta.

Salí mojado y con calor, como casi siempre,

mi cabello largo escurría.

Sonaba el casete que Pavel me prestó.

Una guitarra quebrada y voz, voz quebrada,

como cuando pronuncias la víspera de la muerte.

Decía que pronto quedarían dos tazas,

en ese momento eran tres.

Té para tres. Té para tres.

Siempre lloro con esa canción, a veces las lágrimas llegan a los ojos,

otras no, pero siempre lloro.

(Té para tres es un tema de Gustavo Cerati, publicado en el disco «Canción Animal» de Soda Stereo)

La 14

La videocasetera con la escena de Rocky contra Drago.

Unos chococrispis con leche

los ojos llorosos del frío de madrugada

subirme al 214 y verla a ella. Un año tan mayor

Besos en la mejilla…

Y amanecía

horas y horas sentado

esos chalecos azules tan incómodos.

Dibujar, dibujar

era la 14

todo sabía a chocomil

Habían murales.

El vetusto principito

Desde el balcón casi a diario lo veo

viene de lejos, delgado, frágil y distinguido

como un principito galego de siete décadas

su cabeza adelanta sus pies

seguro va a ver el tren

siempre lo hace,

porque siempre pasa el tren

Hoy levantó la cabeza

me miró.

Buhigas me miró.

Centzontli-huan-macuil-cempoalli

Conocemos Tenochtitlán en sueños, en fantasía, en nuestros días de escuela. En pinturas de Diego Rivera, en museos. La hemos pisado varios metros hacia arriba, la sentimos hundirse al mismo tiempo que nuestro cuerpo, la vemos en piedras recicladas en los nuevos edificios. En ruínas, en piedras oscuras, en ecos de nuestros pasos, en el aroma a lodo que aún se cuela por las rendijas del tiempo. Se refleja en el cielo, se evapora. Sigue ahí. Capa sobre capa, sangre sobre sangre, expolio sobre expolio. Chinampas, ríos, axolotes, ahuexotes, sonidos, y Coatlicue aún hablan de ella.

A lingua secreta da auga

Nací en México, allá los ríos tienen nombres como Coatzacoalcos, Papaloapan o Usumacinta, son nombre largos y provienen del náhuatl, una de las lenguas originarias. Después de más de diez años de vivir aquí en Galicia, me surgió una pregunta ¿y los nombres de los ríos galegos, de dónde vienen, qué significan? Por ejemplo, Usumacinta significa “Lugar de los monos”, Papalopapan es “Lugar de mariposas”. El río Ulla, por qué se llama así, o el Miño, el Eo, el Umia, el Sil, el Lor, o el Con. Los nombres son cortos, una o dos sílabas y son muy sonoros.Yo tengo una teoría, la llamo “Escuchadores de agua”. Los y las galegas desde el origen de los tiempos, hicieron amistad con el agua, no quedaba otra más que entenderse. Con el paso de los años, afinaron tanto el oído que diferenciaban perfectamente el sonido de los ríos, al punto que las onomatopeyas del fluir del agua se convirtieron en sus nombres, y tal vez “Lor” signifique “Agua melancólica”, o “Eo” sea “El canto que el agua le dedica al viento.” Mientras nadie me diga lo contrario, yo seguiré pensando que la gente de aquí conoce la lengua secreta del agua.

A lingua secreta da auga.

Nacín en México, alá os ríos teñen nomes coma Coatzacoalcos, Papaloapan ou Usumacinta. Son nomes longos e proveñen do náhuatl, unha das linguas orixinarias. Despois de máis de dez anos de vivir aquí en Galiza, surxiume unha pregunta, e os nomes dos ríos galegos, de onde veñen, que significan? Por exemplo, Usumacinta significa “Lugar dos monos”, Papalopapan é “Lugar das bolboretas”. O río Ulla, por qué se chama así, ou o Miño, o Eo, o Umia, o Sil, o Lor, ou o Con. Os nomes son pequenos, unha ou dúas sílabas e son moi sonoros.Eu teño unha teoría, chámolle “Escoitadores da auga”, Os e as galegas dende a orixe dos tempos, fixeron amizade coa auga, non quedaba outra mais que entenderse. Co paso dos anos, afinaron tanto o oído que diferenciaban perfectamente o sonido dos ríos, ó punto que as onomatopeas do fluir da auga convitironse nos seus nomes, e tal vez “Lor” signifique “Auga melancólica”, ou “Eo” sea “O canto que a auga lle adica ó vento”. Mentras ninguén me diga o contrario, eu seguirei pensando que a xente de aquí coñece a lingua secreta da auga.

Cartulino

Cartulino fue mi buen gran amigo conejo. Pesaba casi un kilo y medio, medía menos de 30 centímetros. Vivió poco más de tres años. Me enseñó muchas cosas, que solo él podía explicarme: «La vida de un animal de presa», nosotros somos depredadores, por eso nuestros ojos se encuentran al frente, los de ellos en los laterales para ver casi 360º y así estar atentos y cuidarse.

Cartulino olía a hierba, a pelo limpio y fresco, practicamente no huelen a nada para no llamar la atención, pero cuando convives con ellxs, reconoces su aroma, así como ellxs el tuyo. Cuando corren y camina no hacen ruido, por eso siempre acabas tropezando con sus cuerpecillos.

Con el tiempo y si les cuidas, les quieres, te consideran de su manada, duermen panza arriba, les tiemblan los mofletes y los bigotes en el sueño profundo, no te temen. Y si te dan lenguetazos, significa que te quieren.

Cuando pintaba o dibujaba en la mesa, a veces Cartulino se quedaba hecho bola a mi lado, cerca de mis pies. Alguna vez que me sentí mal y pasé el día en cama, el tampoco quiso merendar, solo se quedó acurrucado igual que yo.

Por las mañanas y por las tardes, corría, saltaba y jugaba. Son animales crepusculares, hacen sus actividades al amanecer y al atardecer, cuando sus depredadores duermen.

Son gregarios, por eso Cartulino y Libreta eran muy felices juntxs. Pasaban casi todo el tiempo juntxs, pero en ocasiones sabían darse sus espacios y tenían sus asuntos personalísimos que atender.

Cuando el animal presa, adopta e integra en su manada a un animal depredador como yo, demuestra que el cariño y la empatía transciende la información genética y el curso natural de la vida.

Estoy muy agradecido con Cartulino con todo lo que me enseñó y cuidó. Murió el 16 de enero del 2020. Lo recuerdo a diario…