Un día en el trabajo

A las 19:02 en la misma fila de trabajo, entre ordenadores y aparatos teléfonicos, una mujer se pone de pie, detrás de ella un hombre también se pone de pie, y van uno tras de otro al fondo a la derecha de la oficina, la mujer continua más al fondo y se mete al baño de damas, el hombre se detiene en el baño de hombres, al mismo tiempo dos mexicanos que trabajan en el mismo sitio de la ciudad de Vigo en Galicia a unos nueve mil kilometros de la tierra donde nacieron; por alguna casualidad cósmica, caminaron hacia el mismo sitio, y salieron al mismo tiempo, se volvieron a cruzar en el camino de regreso, ambos ocuparon nuevamente su sitio y continuaron respondiendo llamadas teléfonicas.

(Dedicado para mi y todos los migrantes que sí cabemos en España y que hacemos falta o que sobramos, pero como cualquiera persona, no por nuestra condición de extranjeros)

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Semáforo

Se detuvo el tren un momento, a lo lejos en la calle de la ciudad, pude ver un semáforo; estaba en verde, cambió a ámbar, después al rojo. Pero no había ni automóvil, ni humano obedeciendo su señal.

Yo estaba muy lejos, y me daba igual qué indicara el semáforo, porque el tren donde iba, esperaba a que pasara el tren que venía de Vigo, porque por esta zona, solo hay una vía del tren.