Ternura

Caiste porque eras muy terco, volviste a tocar el piano porque eras muy terco.

Con lágrimas en los ojos pediste perdón y dijiste: te quiero. Porque la ternura se te derramaba.

La ternura era tu belleza.

La ternura bebió contigo tus últimos sorbos de agua.

Y te dije adiós con todos los sonidos.

De blanco y rayas rojas

Toc, toc, y un desliz. toc, toc y un desliz, no pude evitar asomarme desde aquel cuarto piso, del cuántico edifico anaranjado de la colonia Narvarte.

Abajo, una lejana figura, de blanco y rayas rojas, danzaba con los patines en la superficie gris del estacionamiento.

Sabía que sabía que la miraba.

Entonces le quedaban un puñado de veranos más.

Aires da terra

Los gallegos cuando dicen “aires da terra”, saben de qué hablan. Es un aire frío, lejano, atlántico, húmedo, con aroma de mil civilizaciones, con sabor a todos los manjares del mar.
 
Aire misterioso, que es preludio de tempestades, preludio de la vendimia, recadero, y que inspira a todos los soñadores.
 
Puede que también sea el culpable de la “morriña”.