Ternura

Caiste porque eras muy terco, volviste a tocar el piano porque eras muy terco.

Con lágrimas en los ojos pediste perdón y dijiste: te quiero. Porque la ternura se te derramaba.

La ternura era tu belleza.

La ternura bebió contigo tus últimos sorbos de agua.

Y te dije adiós con todos los sonidos.

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