Leer o leído

Durante el día, a un ritmo constante

como el de una gotera

puedes ver a un montón de viejiños

apelotonados frente a la vitrina,

mirando atentos lo escrito ahí,

esperando no encontrar su nombre

en las esquelas de la funeraria.

La diferencia entre leer y ser leído

es la vida misma.

La uva antes era nada

El vino antes era uva

la uva antes era nada

nace en el mes número nueve

porque siempre ha sido así.

Cuando existe el vino, se embotella

así puede ir de casa en casa

el vino se bebe y se termina

y en la botella ya no queda nada

si miras a través de la botella

lo ves todo porque ya no queda nada

el vino antes era uva

la uva antes era nada.

Gracias a ti, lo sé.

 

Hacía todo

Hacía todo…

Caminar por el borde del río,

mirar los patos,

escuchar a Jorge Drexler,

recordar escuchar a Silvio,

el aroma a tierra mojada

ver cuando llueve de arriba a abajo

mirar el mar plateado

y hacerme la misma pregunta, por qué es plateado.

Confundir el sabor del kiwi con el de la tuna

disfrutar del jueves, y del sábado

dormir, dormir con frío

y despertar con sueño

Ternura

Caiste porque eras muy terco, volviste a tocar el piano porque eras muy terco.

Con lágrimas en los ojos pediste perdón y dijiste: te quiero. Porque la ternura se te derramaba.

La ternura era tu belleza.

La ternura bebió contigo tus últimos sorbos de agua.

Y te dije adiós con todos los sonidos.

De blanco y rayas rojas

Toc, toc, y un desliz. toc, toc y un desliz, no pude evitar asomarme desde aquel cuarto piso, del cuántico edifico anaranjado de la colonia Narvarte.

Abajo, una lejana figura, de blanco y rayas rojas, danzaba con los patines en la superficie gris del estacionamiento.

Sabía que sabía que la miraba.

Entonces le quedaban un puñado de veranos más.